El timo cambiático

¿Qué lleva al hombre a cuestionarse todo?

La sinrazón de lo visto, leído u oído.

Si a diario lees, ves u oyes una misma «canturrina» que te hace cuestionar el grado de implicación que sobre ese acontecer, tienes en primera persona, tal vez es que pienses acertadamente –con buen criterio– que puede no ser acertada la opinión generalizada sobre ese asunto repetido –cual mantra– a diario en distintas fuentes de información.

Llevamos un verano de desastrosos incendios, que han devastado la friolera de 382.600 hectáreas (Cifras estimadas de hectáreas quemadas este verano (2025) (estimación EFFIS / Copernicus).

Ante este nefasto acontecimiento, los medios han regado de titulares prensa escrita, radio y programas de televisión.

Para muestra una selección de 10 titulares relevantes sobre los incendios de este verano en España, con enfoque directo en el papel del cambio climático.


  1. “Demostrado: el cambio climático está detrás de los incendios de agosto”
    Confirmado por expertos del grupo WWA: el cambio climático multiplicó por 40 la probabilidad de esas condiciones extremas. (LOS40)
  2. “Los mega incendios en España y Portugal son ‘40 veces más probables por el cambio climático’, según un estudio”
    Un análisis riguroso subraya cómo la crisis climática amplifica la frecuencia y gravedad de megaincendios. (Europa Press)
  3. “El cambio climático, clave en los incendios intensos de este verano”
    Antonio Jordán López (Universidad de Sevilla): se trata de megaincendios alimentados por calor extremo, biomasa acumulada y abandono del paisaje. (EcoAvant.com)
  4. “Experto apunta ‘sin duda’ al cambio climático en el origen de los incendios ‘intensos’ de este verano”
    El investigador Antonio Jordán: solo mediante prevención podremos revertir esta tendencia. (Europa Press)
  5. “El cambio climático provocó incendios de ‘intensidad sin precedentes’ en España y Portugal”
    Declaraciones de la climatóloga Friederike Otto alertan sobre una creciente frecuencia de eventos extremos ligados al calentamiento global. (euronews)
  6. “España reduce un 35 % los incendios en una década, pero ahora son más incontrolables”
    Informe de WWF: aunque hay menos incendios, estos son más grandes y destructivos, vinculados al cambio climático. (ElHuffPost)
  7. “Un verano de incendios sin control: España y Portugal representan cerca del 66 % de la superficie quemada en Europa”
    El cambio climático hace que eventos de calor extremo antes raros ahora se repitan cada 15 años. (Europa Press, Climatica)
  8. “España está siendo ‘duramente golpeada’ por el cambio climático”
    La climatología señala la urgencia de controlar la vegetación abandonada y actuar contra la crisis ambiental. (euronews)
  9. “Los incendios de Ourense, León y Zamora provocan las mayores emisiones de carbono en España desde al menos 2003”
    Las emisiones de CO₂ derivadas de los incendios han sido tan altas que superan varios registros recientes. (RTVE)
  10. “La gestión forestal, una oportunidad contra la despoblación” (Opinión)
    Se advierte que el abandono rural y la falta de ordenación territorial agravan la vulnerabilidad al fuego. (Cinco Días)

Estos titulares reflejan cómo el cambio climático no solo está intensificando el escenario del fuego, sino que también exige un enfoque urgente e integral en la prevención, gestión forestal y resiliencia del territorio. Ni que decir tiene, que este enfoque no sea necesario. Todo lo contrario. Lo es y de vital trascendencia.

Dicho lo cual, dado que frente al relato de una mayoría, un individuo tiene poco o nada que hacer o cuestionar, el discurso pervive y persiste. Así se autoalimenta de veracidad, crece y permeabiliza la percepción global de una sociedad respecto a ese relato. No significa que sea verdad, sino que –pudiendo ser engañosa o no cierta al completo-, la noticia condiciona a los individuos a tomar opción frente al problema y posicionarse a favor o en contra del argumentario esgrimido. Somos seres que vivimos una continua polarización.

La verdad siempre es una y única. Se mire por donde se mire. Y por mucho que miles de fuentes hagan ver una realidad, no significa que sea verdad. Lo decía Göbbels (ministro de Propaganda alemán de Adolf Hitler) que «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad» y tenía razón.

Es el miedo el que hace que actuemos por impulso, no por coherencia y en base a criterios y argumentos lógicos y ciertos y aceptemos discursos, noticias o argumentarios políticos, como hechos irrefutables «per se«.

Ahí estriba el compromiso personal de cada individuo en cuestionar esas sensaciones que nos dominan y dominan el mundo, de cuestionarnos, cuanto menos, los relatos «mántricos» y repetitivos que impregnan de realidad las panorámicas que dibujan para nuestra realidad mental y sensorial, quienes tienen poder de manipulación global (gobiernos y medios de infoxicación).

Opiniones siempre habrá que discutan los argumentos oficiales, pero éstas no suelen calar en la población, porque no tienen el mismo alcance que las otras. Y entre tanto, a seguir engullendo noticias alarmistas con la misma misiva:

«El cambio climático es el culpable de los incendios y por ende, corresponde a cada individuo auto flagelarse y asumir las consecuencias de todo cuanto sucede por su culpa».

Que prefiramos estar de acuerdo con unas u otras opiniones, es cosa nuestra.

Cada cual ha de discernir, según sus propios criterios personales y conocimiento, si la verdad está en uno u otro lado.

Mientras tanto, para no aceptar una posición tajante, pensemos, investiguemos y actuemos en consecuencia.

Si no lo hacemos será porque

El DOCUMENTAL

Sin duda, un extraordinario trabajo de investigación y divulgación.

Quien tenga ojos y pueda ver, que vea.

Quien tenga oídos y pueda oír, que oiga.

CLIC en la imagen para reproducir

Que quien ve, oye y discierne por sí mismo, es más libre que quien sólo acata (sin discusión alguna) cualquier relato impuesto.

Por nuestro bien y el de quienes nos rodean, pensemos, investiguemos y actuemos siempre en beneficio de LA VERDAD y no sucumbamos a los designios que nos venden (cual pócimas y mantras mágicas) las fuentes de infoxicación «oficiales».

Si no lo hacemos, reconozcámoslo es porque

La palabra

«Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios«

Evangelio según San Juan (1, 1-18)

Que todo cuanto EXISTE; ES
y todo cuanto ES; EXISTE

por medio de la palabra.

Es tal el poder de la PALABRA, que inevitablemente, cuanto es expresado por medio de ella, tiene poder de creación, de sanación, a la par que de manipulación y destrucción.

Con ella, nos comunicamos, transmitimos opiniones, ideas, … describimos hechos sucedidos, lejanos o recientes, detallamos sueños por alcanzar, objetivos por cumplir, …

La palabra, en sus variadas vertientes (escrita, dialogada, cantada, plasmada a través de personajes en novelas, películas, cuentos, verbalizada a través de medios de información, …) es poderosa.

Sin ella, nada de cuanto existe sería. Por ella y a través de ella, todo se ha creado.

Es sutil, a la vez que sibilina. Amable, a la par que traviesa y malvada.

La palabra genera emoción y la emoción tiene la habilidad de llevarnos a un determinado estado físico. Sin percatarnos de ello, podemos experimentar lágrimas de dolor, tristeza, sentir ira, rabia, ahogo en el pecho, … debido a la fuerza y poder de sugestión de la palabra.

Es lo que nos contamos a nosotros mismos, por medio de la palabra, que conforma nuestro ser, nuestro modo de vivir y experimentar la vida.

Por tanto, la palabra, unida intrínsecamente al ser humano,
transforma y libera
o
ata y esclaviza a éste.

Y es tal el uso intencionado en contextos mediáticos, de la palabra, vertida a diario, de manera latente, sobre diversos temas, como guerras, crisis (económicas, climáticas, sanitarias, …) que tienen el poder de calar en la población. En el subconsciente e inconsciente colectivo de los seres humanos.

La idea de vivir sin miedo, sin temor hacia acontecimientos externos, ajenos a nuestra voluntad, a nuestra salud personal, presente o futura, es prácticamente imposible, pues nuestro cerebro primitivo nos mantiene siempre alerta sobre cualquier peligro que nos aceche (real o ficticio).

Cualquier palabra que no forme parte de nuestro vocabulario habitual, dicha y redicha por parte de medios de infoxicación, termina constituyendo parte de nuestro dictado interno (ese que nos contamos y que nos constituye como individuos únicos y unívocos) y afianza o frena nuestro discernimiento sobre la verdad.

Por ello, no ha sido descabellado ni absurdo el que la mayor parte de la población mundial (según la palabra dictada y vilmente sufragada) haya tragado las verdades impositivas emitidas desde hace más de 2 años, sobre p4nd3m1as, v4cun4s, … por TV y medios informativos (prensa, radio, RRSS, …) «oficiales».

Si alguien nos dice:

No pienses en un caballo blanco corriendo sobre la hierba, 
nuestro cerebro es incapaz de NO pensar en el caballo blanco corriendo sobre la hierba.

Luego lo dicho, lo hablado o escrito, tiene un poder subliminal de sugestión sobre cualquier individuo.

Quien no crea en el autocontrol emocional, físico y mental, verterá todas sus esperanzas de sanación y auto cuidado en el otro (en quien se preste a ser su bálsamo para las heridas, su solución frente a males y carencias -de salud, financiera, espiritual, …-), pongamos papá Estado y sus urdes mediáticas.

Y en esa tabla de salvación, en la que confían, pondrán todo su oído, su vista, sus sentidos, para realizar todo cuanto les sea dicho, autoconvencidos que será siempre por su bienestar psíquico, físico y mental personal.

Esa palabra de advertencia o ánimos será absorbida, cual mantra, por millones, en masa, dando cabida a una energía que no fluye hacia la verdad o liberación, sino que transforma, hunde y vuelve inhumanos, cuasi robóticos, a quienes no correspondería.

Sólo la verdad nos hace libres.

Vivir confusos y extenuados a base de malévolas noticias, a través de la palabra, no nos hace nada de bien. Al contrario, nos machaca la moral, el ánimo, la salud. Aturde y deteriora nuestra alma.

Si oímos la palabra VIRUS, automáticamente la asociamos a ENFERMEDAD.

Si oímos la palabra CONTAGIO, irremediablemente pensamos en PELIGRO.

Si oímos la palabra PANDEMIA, rápidamente pensamos en MORTALIDAD.

Luego, repetida incesantemente, por horas, a diario, … estas palabras, a través de medios de infoxicación,

¿qué tenemos?

¡Exacto!

Un campo minado de muchedumbres de personas, asustadas y temerosas, víctimas del miedo, capaz de asumir la próxima pócima o píldora que les venda papá Estado, que erradique de cuajo su malestar y permita volver a lo conocido y normal.

Es LA PALABRA, poderosa y sagaz. Fuerte y sublime.

Úsala en tu favor, no en tu contra.

Tú tienes el poder de utilizarla en tu beneficio.

Lo puedes decir a ti mismo:

Si quieres mejorar en salud, sanar; sánate. «Me siento sano, fuerte y vital».

Si quieres dejar de tener miedo, ten valor. «Tengo valor, confío en mí«.

Si quieres dejar de sentir angustia por todo cuanto nos bombardean a diario en las noticias (guerras, virus, crisis, …): «Soy autosuficiente, capaz de liberarme de temores y angustias externas. Me conozco y sé quien soy. No necesito a nadie que me indique un camino correcto, porque mi camino es correcto cuando hago el bien y discierno sobre la VERDAD«.

Nadie es más que nadie, nadie es más poderoso que nadie.

Todos somos iguales, todos somos uno.

Vivamos en paz y en consciencia, con el poder de la palabra liberadora y sanadora nacida del interior, y no con la recibida y bombardeada desde fuera, aquella que con ingeniería social nos intentan inocular a diario los medios informativos, con gran tesón e interés.

CLIC en la imagen para reproducir

Pongamos en unión cerebro y corazón.

Nos irá mucho mejor la vida.

Querible

Una palabra poco usada y sin embargo tan bella, por cuanto expresa su significado.

Aunque la RAE no reconoce el término #querible, sin embargo, es de uso frecuente en muchos países para referirse a

"aquel o aquello que es digno de querer"

Por añadidura, humanamente sería admitido decir que «una persona querible, es una persona digna de querer».

Y ¿qué si no merecemos todos los seres humanos? sino ser «dignos de querer».

Querible en la familia, en la escuela, instituto, universidad, en el trabajo. En cualquier ámbito de la vida en el que nos encontremos.

Querible en los grupos a los que pertenecemos.

Querible en RRSS, ¿Por qué no? también, que la vida nos mueve por muchos entornos.

Y esa dignidad que todo ser humano tiene, por el solo hecho de serlo, no tiene que estar condicionada. Ni por cuestiones sociales, intelectuales, raciales, religiosas, políticas, …

Todos por igual, desde el más absoluto y mutuo respeto, somos queribles.

Pero ser querible no tiene porqué implicar a nadie elevarse al summum de bondad, ni estar libre de una pizca de maldad.

Somos queribles desde que nacemos, lo que sucede es que se nos olvida conforme vamos programando nuestro cerebro e intelecto con el paso del tiempo.

La vida nos induce a pensar mal de los demás, a rivalizar, a seducir y manipular, a engañar, a competir, a luchar por defender lo «nuestro», lo «mío», por encima de los derechos ajenos, …

Y esta hermosa palabra, que sería necesario reivindicar a diario; «querible», se va diluyendo social e interiormente, con tantas interferencias: Informativas, laborales, sociales, …

La sociedad no quiere conocer cuán queribles son sus ciudadanos, sino cuán dóciles y sumisos lo son.

La sociedad no desea unos individuos pensantes y bondadosos, sino seres competitivos y provistos de maldad.

El slogan «al trabajo hay que venir cagado y querido de casa» muchas empresas lo han integrado -cual mantra- puertas adentro, obviando por completo que las personas son seres sintientes, emotivas, viscerales y queribles.

Obviamente (aun sabiéndonos queribles) no podemos pretender ser queridos por todos, siempre, a todas horas y en todo lugar.

«Ca’ uno es ca’ uno«, como decimos por Andalucía. No basta ser querible para ser respetado por los demás.

Hay que trabajar para ganar ese respeto. Esa confianza, en nosotros, de los demás.

No se busca ser querible. Es consustancial e intrínseco a cada individuo.

Se nace y se es «querible».

Se sustenta en el tiempo, con la confianza que vamos generando en los otros, con nuestras muestras de generosidad para con el prójimo, nuestros gestos solidarios y de compromiso con los demás individuos.

Y siendo queribles, no podemos olvidar que ese ser «digno de querer», empieza en nosotros mismos.

Más que nadie en este mundo, quién debe querernos a nosotros mismos, somos nosotros mismos. ¿Quién si no lo hará mejor?

Por tanto, a pesar de las circunstancias ajenas externas, a pesar de los avatares y vicisitudes de la vida, seamos por encima de todo «queribles» con nosotros mismos.

Por extensión, quienes nos rodean, serán para nosotros mucho más queribles.

Mentiras ¡¿necesarias?!

¿Son necesarias las mentiras en nuestras vidas?

Sí, ¿¡necesariamente!?

Te preguntarás qué razones existen para que hayamos normalizado mentir como algo necesario y habitual.

Primera razón:

SUBSISTENCIA

La mentira es necesaria para subsistir, para resistir dónde y cómo estés en cada momento y situación. Para mantener el «hacer» en la apariencia del «ser», para vivir sin sensación de pesadez o rigidez, en medio de las vicisitudes de cada día y con el suficiente valor y coraje.

Segunda razón:

NO VOLVERNOS LOCOS

Porque de no usar la mentira –estratégicamente– la especie humana se volvería loca. Sin asimilar que a nuestro alrededor constantemente se nos miente, se nos manipula, se nos presentan hechos y circunstancias difícilmente creíbles, no podríamos sentirnos realmente cuerdos.

La mentira es intrínseca al ser humano y bien temprano es utilizada (aún inconscientemente) en la más tierna infancia por los bebés, cuando p.ej. reciben órdenes de hacer y con sutileza hacen, pero lo contrario, cuando siendo niños o adolescentes, se dicen mentiras a los padres, cuando de notas escolares u obligaciones se trata, cuando al jefe de turno le engañamos con estratagemas variadas por no cumplir a tiempo encargos, cuando a la pareja decimos estar en tal lugar cuando en realidad estamos en otro, …y las auto mentiras, los auto engaños que nos contamos muchas veces para no afrontar la realidad cotidiana.

Reconozcámoslo

Todos mentimos

¿Qué si no hacen los medios de c0mun1cac10n oficiales a diario en TV?

Efectivamente; mentir y mentir, para que mantengamos la idea que todo cuanto nos muestran es tal cual nos dicen. Con discursos diarios repetitivos y extenuantes, que nos condicionan a «hacer» sin cuestionarnos si realmente cuanto dicen

es ¿verdad?

Por ello no es extraño aceptar que cuando hablan en nombre de g0b1ern0s, de p0l1t1c0s, de aut0r1dades, sea para que nos demos cuenta que cuanto dicen es cierto y hay que creerlo.

Por tal razón, en base a esta máxima de que «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad«, –como decía Goebbels, el Ministro de propaganda de H1tler-, las televisiones de todo el mundo y la prensa, tan interesadas en alertarnos de las noticias que acontecen en todas partes, alteran nuestra percepción de la realidad consciente. Y no somos, ni actuamos como creemos ser, sino según lo que nos contamos.

Y como no podemos abstraernos de esa realidad contada que –consustancialmente– vive en nuestra mente pensante, que es el relato de las noticias del día a día, plagadas de verdades a medias o medias mentiras, que los seres humanos vivimos lobotomizados –divididos siempre en una polaridad– y atemorizados.

Da igual qué pensemos o creamos, nuestra vida está condicionada por cuanto pasa a nuestro alrededor y «ese» nuestro alrededor «real» está sustentado por la noticia, por el relato mediático diario.

Hoy se trata de Rus14 y Ucr4n1a, que andan parece ser en una gu3rr4 entre ellos. Ayer (mejor dicho, desde hace dos años) era el C0r0nav1rus y el K0v1d-I9.

La imagen de situación de enfrentamientos armados, por ataques rus0s a objetivos concretos m1l1t4res de aviac10n (no civiles), mostradas en TV, ya nos está relatando quién es el causante de la noticia b3lica. Nos está condicionando. Alterando nuestra percepción de la realidad.

Los malos, para los televidentes, tras cientos de horas dedicadas a advertirnos del peligro real para Europa de un ataque s0v1ét1c0 a Ucr4n1a, son los Rus0s, obviamente, ¿verdad?

Y lo creemos, creemos que nos dicen la verdad, que no nos mienten. Que la TV está contando las cosas como son, que los periódicos escriben y describen la realidad de cuanto está aconteciendo. Que no van a decirnos mentiras en este momento.

¿Y qué hay si la verdad es distinta? ¿si la realidad es totalmente la opuesta a la que nos quieren tratar de hacer creer?

¿Puede ser que algunas de las noticias que los m3d10s of1c1ales nos dan, no sean ciertas?

En el terreno macro económico influyen –no cabe dudas– las gu3rr4s, las p4ndem1as, las cr1s1s inmobiliarias, … declaradas, ya que es gracias (desafortunadamente) a éstas, que las economías de los países (casi siempre en base a noticias plagadas de mentiras) se revitalizan y refuerzan.

Se hacen negocios, se cierran acuerdos que a posteriori benefician a la población mínimamente y cuantiosamente a quienes originan los caos y desastres mundiales.

Si la verdad de la p4nd3m1a ya cada vez está más claramente al descubierto, qué nos hace pensar que la situación iniciada de confrontación entre Rus1a y Ucr4n1a, no sea otra cortina de humo (apestada de mentiras) que conllevará ingentes beneficios para unos y otros, en este efímero teatro del mundo.

Nada más hay que ver los intereses generados anualmente por la industria armamentística, farmacéutica o de la energía –estratégicamente utilizados por unos y otros países-, para percatarnos de dónde proceden siempre las crisis, los desastres globales.

Evidentemente, para ello, hay que investigar, hay que indagar y pensar por nosotros mismos. De no hacerlo y seguir tapando la verdad con más mentiras, está claro es porque

Un nuevo mundo

Vivimos inmersos en una sociedad acelerada por el progreso tecnológico que –irremediablemente– está estableciendo los cimientos de un nuevo mundo.

La velocidad con la que suceden los acontecimientos es tal, que la transmisión de esa idea de que tenemos que estar preparados (otrora, conveniente aviso para anticiparnos a lo venidero), en lugar de predisponernos para ser mejores personas (en consciencia y alma) nos catapulta a un panorama de robotización de la humanidad, lobotomizada por la infoxicación mediática permanente.

Da igual la edad que tengas en estos momentos, lo más probable es que tengas uno o varios dispositivos móviles electrónicos (smartphones, tablets, ordenadores, ...) con acceso a internet, a tu alcance, permanentemente.

Y seguramente eres feliz de disponer de esta tecnología en tus manos.

No cabe duda, que esta p4nd3m1a ha acelerado y muy mucho el uso de todos estos dispositivos.

Nada más hay que retrotraerse al escenario post-declaración p4nd3m1ca en nuestro país –España– allá por marzo de 2020 y recordar el decret0 de Est4d0 de 4l4rma (inscontituci0n4l), cuando se impuso la teleasistencia a trabajos (teletrabajo) –ERTES de por medio-, clases online, video-tutorías, para niños, jóvenes y familias, … para darnos cuenta de cuan necesarias y útiles han sido estas herramientas (las cuales no queremos que desaparezcan de nuestro ladoYA NO!-), nuestras redes de conectividad inalámbricas, nuestros datos móviles, en aquellos momentos vitales de supervivencia cuasiapocalíptica con la llegada del v1rus chino a nuestras vidas.

Hoy hay suficiente información como para cuestionar toda esta locura de contradicciones, imposiciones dictatoriales, protocolos sinsentido, en que han convertido esta farsa p4nd3m1a, los dirigentes (en la sombra) líderes de el Nuev0 0rd3n Mund14l, en el que sí o sí vamos a vernos todos inmersos –mal que nos pese– en poco tiempo.

Es el nuevo mundo que nos están preparando, donde

«no tendremos nada y seremos felices».

Y es gracias precisamente a estas tecnologías y a la propagación por muy diversos canales de información (alternativos) –distintos de los oficiales-, que han salido a la luz y podemos conocerlos.

Evidentemente, todos los archivos visuales, sonoros, documentados fehacientemente, han sido tildados de c0nsp1ran0ic0s, tachados de neg4cion1sm0 extremo, … y/o censurados.

Primer apunte:

Conozcamos el origen del v1rus.

CLIC en imagen. En la web, pulsar en –> VER MÁS

Segundo apunte:

El inicio de la p4nd3m1a. ¿Realmente es y ha sido como nos la han contado?

Tercer apunte:

¿Qué se sabe de la v4cun4c10n C0v1d en nuestro pais?

Cuarto apunte:

Porque ¡el c0r0n4v1rus S4rs-C0v2 existe, está claro, y ha sido demostrado! y la v4cun4 era necesaria administrar hasta en niños totalmente sanos. ¿Cierto?

A la vista de estos 4 simples apuntes, bien podemos darnos cuenta de las muchas contradicciones que a día de hoy existen sobre la enfermedad del momento K0v1d-19.

A la vista de la ingente marea de personas que en todos los países se está levantando contra las restricciones san1tar1as, y que no vemos en TV o si acaso muestran alguna mínima noticia ya sabemos que es para etiquetarlas de consp1rac10n1stas, negac10n1stas, 4nt1v4cun4s, … a los 4 monos (según los periodistas) que aparecen en sus escuetas imágenes.

A la vista de los innumerables y cuantiosos beneficios que la v4cun4c10n está reportando a la industria f4rm4céut1ca, no es de extrañar el silencio por evitar que estas informaciones aquí compartidas salgan a la luz.

Por ello, si no te cuestionas ninguna de las advertencias que aquí se ponen en evidencia, si sigues creyendo que la verdad de esta p4nd3m1a es por tema de salud y por su curación, en lugar de un proyecto de ingeniería social (el mayor experimento al que ha sido sometido la raza humana), … que obedecerás y harás todo cuanto digan que es por nuestro bien.

Estarás más cerca de ese nuevo mundo que están configurando para la humanidad global. Date por satisfecho.

Eres un buen ciudadano. Servil. dócil y ejemplar.

Nivel de consciencia pésimo

Vivimos en un estado de nivel de consciencia pésimo.
Nuestras almas están desnutriéndose cada día y no nos estamos percatando de ello.

Todo magnificado por cifras.

– De positivos PCR o test de antígenos.
– De incidencias acumuladas de casos.
– De contagios.
– De hospitalizados.
– De muertos, …

¡Es una locura!

Pasó Navidad 🎄🎊✝️
Es invierno.

¿Ya no existe nada más que C0v1d?

¿Cuántos programas en TV tienen que decirnos lo mal que está la situación?

Si realmente siguiéramos viviendo una p4nd3m1a, ¿creéis que haría falta que nos dijeran cifras y cifras? Veríamos caer al suelo, delante de nuestros ojos a decenas y decenas de personas, a diario. ¡Pero oye! ni en los hospitales sucede esto.

¿Ya nadie enferma de gripe, faringitis, amigdalitis, anginas, bronquitis, pulmonía, neumonía, … de un simple resfriado o catarro invernal?, …

¿Ahora todo es C0v1d?

Vas al hospital con una simple carraspera de garganta y ¡¡te meten el palito!! por si acaso. Porque tener tos es un posible síntoma de la enfermedad de moda. Y te hacen permanecer en una zona exclusiva de potenciales contagiados.

¿Qué locura es ésta?

No tenemos que tener miedo.


”No tengáis miedo, Yo estoy con vosotros todos los días y hasta el fin del mundo».

– Miremos la TV
– Miremos cifras
– Miremos muertes y más muertes


– Miremos en nuestro interior 😞🙏

– Miremos que cada día mueren en el mundo 4.000 niños por falta de agua potable y sistemas de saneamiento.

– Miremos que cada año mueren suicidadas más de 700.000 personas en el mundo.

– Miremos que en 2020 murieron en el mundo 1,5 millones de personas por tuberculosis.

– Miremos que anualmente mueren en el mundo más de 140.000 personas por sarampión.

– Miremos que cada año mueren cerca de 10 millones de personas en el mundo por cáncer.

… miremos y miremos miseria, hambre, desolación, en cualquier rincón del mundo fuera de nuestra cómoda y anodina existencia.

Sigamos viendo y mirando cifras de C0v1d.

Sigamos viendo y mirando como un pasaporte discrimina a unos contra otros. Para comer en interiores de establecimientos, divertirnos, viajar, …

Eso sí, vayamos a llenar estadios de fútbol que ahí no pasa nada. Ahí vas y te comes un bocata y el v1rus pasa por encima de nuestras cabezas y no nos contagiamos. Es un lugar sagrado y protegido y un negocio con ínfimos beneficios (ironía).

Sigamos iny3ctánd00n0s hasta que nuestros brazos parezcan coladores llenos de agujeros, para protegernos y proteger a los demás, contra un v1rus cuya existencia aún no ha podido ser demostrada al 100% al no existir un aislamiento y purificación.

Sigamos in0culánd0n0s para evitar contagiarnos de nuevas cepas y variantes, con v4cun4s que no son tales.

Con unas v4cun4s que no inmun1zan, que te hacen cont4g1ar igualmente que si no estuvieras v4cun4d0.

Con un líquido en fase experimental, cuyos efect0s adversos graves o muy graves aún están estudiándose. Con la que puedes enf3rmar e incluso morir a pesar del p1nchaz0.

Con muertes provocadas por estas v4cun4s por encima a 50.000 en todo el mundo (reportadas y notificadas en EEUU, UE y REINO UNIDO, solamente).

Sigamos creyendo que la ciencia (incluida la bigf4rm4) vela por nuestra salud.

Sigamos creyendo al «Dios TV» y a «papá G0b1ern0», que nos dicen qué debemos hacer para proteger nuestra salud y la de nuestros seres queridos, en todo momento del día.

¿Sabéis quienes andan detrás de éstos? Pues los mismos que están en los consejos de administración de las principales industrias f4rm4céut1cas o grupos audiovisuales nacionales, a nivel mundial.

Sigamos yendo a la iglesia, sinagogas, santuarios, templos, a misas, comulgando, adorando a nuestro Dios, mientras tanto –para salvar nuestra alma-, obviando cuánto sucede verdaderamente en el mundo, desde que se declaró esta p4nd3m1a y no destapándolo. Que una v4cun4 y no una enf3rm3d4d, está provocando la mu3rt3 a cientos de miles de personas en todo el mundo.

Somos EGOS encarnados, que deambulamos en esta película cual zombies sin sentido, ni arraigo espiritual, en este mundo vejado y ultrajado con este maléfico cuento chino que nos hemos y seguimos tragando.

Somo esclavos de un Nu3v0 Ord3n Mund14l, donde obedecemos ciegamente cualquier imposición dictada a través de informativos, sometidos por miedo a morir y a enfermar.

Estamos abducidos.

Somos víctimas de protocolos y más protocolos carentes de coherencia y sentido.

Hacemos buenas obras.
– Rezamos.
– Vamos a cultos religiosos.
– Nos amamos y respetamos.


Pero verdaderos seres espirituales y amorosos, en consciencia, reconozcámoslo, no somos. Pues no miramos por el bien común, porque no ahondamos en el conocimiento de la verdad, porque no queremos indagar cuánto hay de cierto en lo que nos venden a diario en TV y en la prensa escrita acerca de esta p4nd4m1a.

Porque no velamos por la seguridad de los demás, por proteger su salud verdaderamente.

Porque realmente no nos importan los demás, porque anteponemos nuestra propia protección a la de cualquier otra persona, porque antes nos protegemos nosotros y luego ya los demás si acaso.

Porque espero que me llegue (a mí) el turno para el siguiente p1nch4z0.

Todos hemos conocido casos de allegados, familiares, amigos que han pasado la enf3rm3d4d. Antes de las v4cun4s y después de inyectarse éstas.

Si desgraciadamente tenemos conocimiento de algún fallecido cercano con/por C0v1d (que esta incógnita aún no está despejada), es una terrible pena y lástima su ida.

Todos somos conscientes que la mayor parte de estos enf3rm0s pueden haber tenido, en su cuerpo, a la par otras dolencias, patogenicidades o enfermedades previas (influencia de edad o comorbilidades incluidas) al ser diagnosticados de C0v1d, que han podido potenciar la respuesta grave de dicha enfermedad, que en la mayoría de las ocasiones hubiera pasado por una simple gripe.

Todos sabemos que un test PCR no puede ser considerado como prueba fiable para detección de ninguna enfermedad llamada C0v1d-19, pues si no existe aislamiento y purificación del virus S4rs-C0v2 -causante de la misma- ¿cómo puede ser que un resultado P0sitiv0 + sea considerado como válido para decirnos que estamos cont4gia4d0s y enfermos de dicha enf3rm3d4d? Y ¿cómo puede ser que se siga utilizando dicho instrumento o test de antígenos para su diagnóstico y cribado masivo?

¡Nuestra alma va camino al infierno y no nos estamos dando cuenta!

Como seres espirituales, con alma, no podemos consentir más engaños y más muerte asociada a la v4cun4c1ón.

No podemos consentir que se inyecte estos experimentos en menores, en niños pequeños y ya pronto hasta en recién nacidos, porque no existe necesidad ni protección real al inyectarnos.

Porque es mayor el riesgo –para la mayoría de la población– de inyectarse, que de contagiarse de la enfermedad.

Y en sede parlamentaria se ha vuelto a incidir en el asunto. Ya de manera pública y oficial.

¿Sabéis qué consecuencias va a tener esta p4nd3m1a en el mundo?

¿Sabéis dónde va a quedar el nivel de consciencia de la humanidad si todos nos sometemos a este experimento genetista y genocida mundial?

¿No veis cuál es el propósito de toda esta p4nd3m1a?


Reaccionemos por favor.

¡El v1rus es la tele!

El miedo es lo que nos está dominando a todos y por miedo se han cometido auténticas atrocidades en el pasado.

  • Alemania: nacismo y exterminio de judios.
  • Salem (en EEUU): caza de brujas (marzo de 1692 se iniciaron los trágicos juicios a las mujeres acusadas de brujería en un poblado de Nueva Inglaterra. Sin ninguna prueba, con testimonios arrancados bajo tortura, fueron condenadas cerca de 200 personas y 20 murieron ahorcadas).
  • EEUU ataca a Irak: en virtud de unas supuestas armas de destrucción masivas de esta última, que nunca se demostró que existieran.

Estamos viviendo una Guerra Mundial, la tercera, en la que para morir no hay que portar armas, tan sólo salirte del discurso oficial y ya estás muerto en vida. Condenado al ostracismo y desprecio social y colectivo. Al señalamiento y aislamiento. No pereces corpóreamente, pero sí «álmicamente».

Pongámonos en la fila de la masa obediente y sigamos acatando las recomendaciones que nos dictan por nuestro bien.

Sigamos adelante, rellenando (con pautas de v4cun4c1ón y refuerzos) un certificado de pase, cual judíos de la Alemania nazi de mediados del Siglo XX, para conservar derechos y privilegios.

Nos dividen a unos contra otros.

¿No os dais cuenta?

Vivamos con alegría y fe lo que nos está tocando vivir. Pero eso sí, sin miedo.

Abramos nuestro corazón a la esperanza y oremos porque esta dictadura sanitaria y económica –mundial– (crisis unidas) acabe de una vez por todas, como acabó en su día la mentira de la gripe aviar, la colza o la historia del VIH.

Es por nuestro bien

Es por nuestro bien que nos han dado muchas y variadas recomendaciones y reglas a seguir, durante los dos años que llevamos de p4nd3m1a C0v1d-19, aquí en 3spañ4.

Por nuestro bien que se han cerrado bares, restaurantes, cines, teatros, cancelado conferencias, paralizado el fútbol y cualquier otro deporte de afluencia masiva de público, celebraciones religiosas, …

Por nuestro bien que se han dado ayudas para compra de m4sc4r1llas, tets de antígenos, para que pudiéramos estar más tranquilos a diario.

Por nuestro bien que nos hemos sometido a test PCR en cualquier visita hospitalaria o centro médico ambulatorio, si hemos ido con alguna sintomatología como tos o mocos.

Por nuestro bien que hemos dejado de ir a los centros de salud, a ver a nuestros médicos de cabecera o acudir a urgencias.

Por nuestro bien que se ha protocolizado cuando pueden volver o no al colegio, instituto o universidad nuestros hijos.

Por nuestro bien que se ha obligado a llevar puesta en calle, interior de establecimientos, puesto de trabajo, colegios, institutos, universidades (ante todo)… incluso playas, una mascarilla que impidiera (en todo momento) la transmisión de un V1rus mortal.

Por nuestro bien que nos han impedido abrazar a: nuestros hijos, nuestros padres y abuelos.

Por nuestro bien que nos hemos puesto unas v4cun4s (desarrolladas para todos y a un ritmo vertiginoso) para inmunizarnos, protegernos y proteger a nuestros seres queridos.

Por nuestro bien que nos hemos inoculado no 1, ni 2, sino hasta 3 veces (y esperando la siguiente), con un mismo p1nch4zo, para garantizar nuestra salud y la de nuestros seres queridos, frente al v1rus.

Por nuestro bien que hemos seguido a diario la información que nos daban las cadenas de t3l3visión y hemos hecho caso a cuanto nos decían que había que hacer, en todo momento.

Por nuestro bien –y siguiendo protocolos recomendados por nuestro bien– que nos hemos quedado en casa al ser (+) con t3st de ant1gen0s, durante 15, 10 o 7 días, dejando de trabajar o salir para cuestiones domésticas.

Por nuestro bien que hemos podido viajar gracias al permiso otorgado –por nuestro bien– con el C3rt1fic4d0 de v4cun4ci10n.

Por nuestro bien, que dicho C3rt1fic4d0 de v4cun4ci10n nos ha permitido acceder al interior de la host3l3ría para consumir sentados cómodamente sin m4sc4r1llas.

Por nuestro bien que nos han animado a denostar al que tenga una opinión contraria a todo lo que está recomendado para «nuestro bien».

Y es tanto el bien que se ha logrado hacer en beneficio de nuestros convecinos, a la vista de todo cuanto hemos hecho

por nuestro bien

que ahora sabemos

  • Que c0nt4g1an en igual medida las personas v4cun4das que las no v4cun4das.
  • Que las cifras de hospitaliz4c10n son mayores en personas v4cun4das que en no v4cun4das.
  • Mayor número de c0ntagiad0s a diario, que al inicio de la p4nd4m1a. Y claro, la causa: las variantes que han sido detectadas y que no paran de aparecer.
  • Que en el año 2020 hubo 60.358 fallecimientos cuya causa de muerte fue C0V1D-19 virus
    identificado. Y otras 14.481 personas murieron con sospecha de C0V1D-19 por tener
    síntomas compatibles con la enfermedad (C0V1D-19 virus no identificado). Es decir un total de 74.839 personas, frente a las 92.966 que han fallecido en 2021.
  • Ha habido un exceso de 18.127 personas que han perecido a causa de esta enfermedad.
  • Con 38,3 millones de esp4ñ0les ya v4cun4d0s completamente -a fecha actual- en nuestro país, representando un 80,8 % de la población esp4ñ0la (52,2% a nivel mundial), 18.127 personas han fallecido de más respecto al año precedente, donde aún no se había suministrado ni una sola d0s1s de v4cun4s C0v1d.
  • Que la misma 0MS hace aclaraciones sobre quiénes sí y quiénes no han de recibir las v4cun4s, advirtiendo p.ej., -sobre los menores de 18 años– (dada el día 21/02/2022) que;

recomienda que los países deben considerar la posibilidad de utilizar la v4cun4 en niños de 5 a 17 años solamente cuando hayan conseguido una alta cobertura v4cun4l con dos dosis en los grupos muy prioritarios definidos en la Hoja de ruta de la 0MS para el establecimiento de prioridades.

Se debería ofrecer la v4cun4c1ón a los niños y adolescentes de 5 a 17 años con comorbilidades que los sitúan en un riesgo considerablemente mayor de enfermar gravemente de C0V1D-19, junto con otros grupos de alto riesgo.

Ahora sí, por nuestro bien, nos vamos dando cuenta que las restricciones, recomendaciones, las medidas tomadas en consideración y acaecidas durante este tiempo no han surtido –tal vez– el efecto esperado.

Cuando nos anunciaron que

  • las v4cun4as eran «totalmente seguras y efectivas»
  • Que para el verano de 2020, en nuestro país, la p4nd3m1a estaría controlada.
  • Que no habría obligatoriedad de v4cun4c10n en «masa» en la población, cuando no han dejado de insistiren todos los medios oficiales– día sí y al otro también (24 h, 365 días al año) que había que ponérsela todos.
  • Existen a nuestro alrededor miles de ciudadanos insolidarios «antiv4cun4s», «n3g4c10nistas», que son los que están poniendo en peligro la extinción de la enfermedad. Dicho a todas horas en TV.
  • La última v4ri4nte era «ya sí» SIMILAR A UNA GRIPE normal.
  • Y que la «inmunidad innata» es efectiva contra la enfermedad. Habrá que volver a recordar cómo funciona el sistema inmunitario.🤔

Y por nuestro bien, que siguen dándonos cifras de c0nt4gi0s, de in0cul4ciones y defunciones a diario, para que sigamos alerta y al tanto de qué hacer «por nuestro bien» en todo momento.

Y por supuesto, nos alertan de que pronto puedan darse similares escenarios como el surgido con esta p4nd3m1a, que nos hagan tener que actuar «por nuestro bien» en beneficio de las aut0r1dades competentes y del pa1s, como es el caso de la Ley de Seguridad Nacional, en vías de convertirse en el instrumento que permitirá los mayores atropellos contra las personas y sus bienes privativos, ejecutado por un g0b1erno dem0crát1c0, cual si en una d1ct4dura m1l1tar pudiéramos estar.

Está claro que de hacerlo todo, sin pensar, ni investigar, … actuaremos convencidos -como este tiempo atrás– que todo es

por nuestro bien

cuando tal vez es, ha sido y será porque

Un futuro incierto

Si de algo hemos de estar seguros es que el

futuro es incierto

y no cierto

En gran medida el devenir de los acontecimientos venideros dependen sobre todo de nosotros mismos, de nuestro enfoque, de cómo vemos la realidad que vivimos, de la forma en que afrontamos el porvenir, de nuestra preparación y resiliencia, nuestras propias habilidades y herramientas personales.

Aunque no todo está en nuestras manos o capacidades para lidiar con los futuribles. Es muy importante saber discernir y elegir para ver si acertamos o no ante cualquier camino que escojamos.

Al hilo de la p4nd3m1a actual de K0v1d, tenemos estos datos a fecha reciente en España:

Dosis administradas: 98,1 Millones
Vacunados completamente: 38,2 Millones
% de población vacunada completamente: 80,7 %

A nivel mundial las cifras son:

Dosis administradas: 9.890 Millones
Vacunados completamente: 4.100 Millones
% de población vacunada completamente: 52,5 %

Las razones por las que se han logrado estas cifras de inocul4c10nes en la población, estriban en considerar un futuro inciertoen lo sanitario– , estimando necesaria –mayoritariamente en bloque– para proteger su salud y la de familiares, recibir las dosis estipuladas por las autoridades como protección contra el C0r0n4v1rus S4rs-C0v2. Y porqué no decirlo, muy a pesar nuestra, casi siempre a causa del miedo.

Resulta paradójica la reacción de las personas frente a este futuro tan incierto ahora como siempre, que es el mantenimiento –a lo largo del tiempo– de la salud.

Jamás, en masa, se ha inyectado en la población mundial un medicament0 en fase experimental, sin los estudios suficientes de seguridad.

Intervención de la Dra. Karina Acevedo sobre la necesidad de v4cun4c1ón «en masa» contra K0v1d-19

Es responsabilidad de cada individuo investigar el riesgo y necesidad de inyectarse en sus cuerpos, –para proteger su salud– con un producto que no ha sido aprobado aún como v4cun4, sino como «v4cun4 provisional» en fase experimental.

Ese futuro que nadie conoce, ni a nivel de salud, ni laboral, ni familiar, ni económico o financiero, es sumamente maleable por parte de las aut0r1d4des.

Todos leemos las noticias escritas en periódicos, medios online, vemos y oímos la radio o la Televisión y todos somos conscientes de la gravedad de esta p4nd3m1a mundial.

Es un hecho constatado. Estamos sufriendo y mucho toda esta situación desde hace dos años.

La maleabilidad de la ingeniería mediática informativa, brillantemente al servicio del poder político, ha incidido sobre manera en la forma que hemos auto-pintado nuestro futuro a raíz de la llegada a nuestra cercanía de contagios de k0v1d-19.

Pensando que el futuro tenía que ser el ideal en cada momento para nosotros y los nuestros, hemos accedido a inocularnos todas las v4cun4s anunciadas, porque nos jugábamos ese futuro incierto de por sí que es la vida misma. Porque presuponíamos que así estaríamos protegidos, inmunizados, y libres de poder contagiarnos o al menos de que los efectos de un posible contagio resultarían más leves y moderados.

Y en esta asfixiante irrealidad mediática en que vivimos, cientos de miles de niños menores de 12 años han sido in0cul4d0s.

Pues resulta que a fecha 20 de enero de 2022, la misma 0MS desaconseja las in0cul4c1ones a esta franja de edad. Pero claro eso es algo de lo que la TV o medios «oficiales» de 1nf0rm4c10n no nos van a alertar.

–> ¿Quién debe vacunarse contra la K0v1d-19?

Y el futuro sigue navegando en su inmensa incertidumbre. Sumido en la diatriba diaria de qué acontecer vendrá al día siguiente, que pueda hacer tomar a los individuos una elección acertada basada en un juicio libre y meditado o hábilmente manipulada y dirigida a las masas.

¿Quién puede garantizarnos que el futuro será mejor o peor del que vivimos actualmente?

¿Quién puede garantizar que este v1rus desaparecerá para siempre de nuestras vidas o si vendrán otros peores y más devastadores?

¿Quién puede afirmar con garantías que la v4cun4c10n ha logrado su objetivo de crear inmunidad de rebaño?

¿Quién?

Nadie

La vida continua, mal que nos pese. Depende de cada cual cómo mirar hacia el futuro.

Si nos guiamos siempre por lo que la mayoría hace, quizás sea porque

Realidad impermanente

En esencia, la vida humana es un

constructo de realidad impermanente

siendo como somos energía, información y que vibramos, como dijo Nikola Tesla, nuestra más certera realidad es que vivimos en una constante imparmenencia.

Nada de cuanto conocemos es permanente.

Impermanencia

La vida en sí es plenamente impermanente.

Somos parte de una vida finita.

Nuestro yo consciente nos hace creer en una realidad fruto de la realidad mamada desde pequeños, llena de creencias y programas mentales, imperfectos disfrazados de perfección.

Programas paterno-materno filiales, programas educativos, televisivos, cinematográficos, publicitarios, religiosos, … que constituye la Matrix que sabe manejar y manipular el sistema de sistemas; papá Estado.

«Vivimos en una dualidad permanente«

Nos resulta altamente complejo aceptar el punto de vista diferente, cuando ello entra en conflicto con nuestras creencias y programaciones mentales.

Da igual que se trate de política, de fútbol, de defender un dogma, una postura, … en cualquiera de las esferas de la vida cotidiana en las que intervenimos, nos movemos y actuamos desde el plano del EGO, lleno de contradicciones.

Solemos ver blanco donde otros ven negro, ver oscuridad donde otros ven luz, ver el mal donde otros consideran ver el bien, …

A pesar de todo, la vida, con todos sus matices y colores es única y respetable para cada individuo.

No podemos cambiar a nadie. Es imposible.

Todos somos uno,

aunque no nos demos cuenta

Para muchos y muchas, demasiado improbable admitir que todos lo seamos, porque sería como aceptar que todos piensan como nosotros y eso sabemos que es imposible.

De ahí surgen disputas, confrontaciones, actos de intolerancia, agresividad o dañinos.

Pongan lo que pongan delante nuestra tendremos motivos siempre para defender o denostar lo mostrado. Por el constructo que es nuestro EGO.

Ahondando en la impermanencia, vemos que nuestras vidas van cambiando a lo largo del tiempo, nuestros pensamientos, nuestras relaciones, nuestras obligaciones, riquezas materiales, nuestra salud, …

Todo tiende a la impermanencia.

La relación con el entorno familiar, con compañeros escolares, de instituto o universitarios, amistades, jefes, colegas de trabajo, … todo es un fluir constante y todo tiene caracter impermanente.

Podrán mantenerse contactos en unas y otras esferas de relación, pero lo vivido a cada instante en ellas, aunque perdure, nunca es permanente.

Y darnos cuenta de esa cualidad de nuestra vida es un paso importante. Es la forma de aceptar la vida en armonía con todos y vaciarnos de conflictos internos auto construidos y nocivos desde pequeños, y llegar a dilucidar esa unicidad que es la consciencia colectiva, basada en la paz, el bien y la unión.

A pesar de todo, por mal que pinten las cosas, por complicadas que se tercien las situaciones que nos toquen vivir, tenemos que tener la absoluta tranquilidad y certeza en que todo pasa, porque todo es parte de una

Aceptarla o permanecer sin despertar en ella, es misión nuestra.