Vivimos en un estado de nivel de consciencia pésimo.
Nuestras almas están desnutriéndose cada día y no nos estamos percatando de ello.

Todo magnificado por cifras.
– De positivos PCR o test de antígenos.
– De incidencias acumuladas de casos.
– De contagios.
– De hospitalizados.
– De muertos, …
¡Es una locura!
Pasó Navidad 🎄🎊✝️
Es invierno.
¿Ya no existe nada más que C0v1d?
¿Cuántos programas en TV tienen que decirnos lo mal que está la situación?
Si realmente siguiéramos viviendo una p4nd3m1a, ¿creéis que haría falta que nos dijeran cifras y cifras? Veríamos caer al suelo, delante de nuestros ojos a decenas y decenas de personas, a diario. ¡Pero oye! ni en los hospitales sucede esto.
¿Ya nadie enferma de gripe, faringitis, amigdalitis, anginas, bronquitis, pulmonía, neumonía, … de un simple resfriado o catarro invernal?, …
¿Ahora todo es C0v1d?
Vas al hospital con una simple carraspera de garganta y ¡¡te meten el palito!! por si acaso. Porque tener tos es un posible síntoma de la enfermedad de moda. Y te hacen permanecer en una zona exclusiva de potenciales contagiados.
¿Qué locura es ésta?
No tenemos que tener miedo.
”No tengáis miedo, Yo estoy con vosotros todos los días y hasta el fin del mundo».
– Miremos la TV
– Miremos cifras
– Miremos muertes y más muertes
…
– Miremos en nuestro interior 😞🙏
– Miremos que cada día mueren en el mundo 4.000 niños por falta de agua potable y sistemas de saneamiento.
– Miremos que cada año mueren suicidadas más de 700.000 personas en el mundo.
– Miremos que en 2020 murieron en el mundo 1,5 millones de personas por tuberculosis.
– Miremos que anualmente mueren en el mundo más de 140.000 personas por sarampión.
– Miremos que cada año mueren cerca de 10 millones de personas en el mundo por cáncer.
… miremos y miremos miseria, hambre, desolación, en cualquier rincón del mundo fuera de nuestra cómoda y anodina existencia.
Sigamos viendo y mirando cifras de C0v1d.
Sigamos viendo y mirando como un pasaporte discrimina a unos contra otros. Para comer en interiores de establecimientos, divertirnos, viajar, …
Eso sí, vayamos a llenar estadios de fútbol que ahí no pasa nada. Ahí vas y te comes un bocata y el v1rus pasa por encima de nuestras cabezas y no nos contagiamos. Es un lugar sagrado y protegido y un negocio con ínfimos beneficios (ironía).
Sigamos iny3ctánd00n0s hasta que nuestros brazos parezcan coladores llenos de agujeros, para protegernos y proteger a los demás, contra un v1rus cuya existencia aún no ha podido ser demostrada al 100% al no existir un aislamiento y purificación.
Sigamos in0culánd0n0s para evitar contagiarnos de nuevas cepas y variantes, con v4cun4s que no son tales.
Con unas v4cun4s que no inmun1zan, que te hacen cont4g1ar igualmente que si no estuvieras v4cun4d0.
Con un líquido en fase experimental, cuyos efect0s adversos graves o muy graves aún están estudiándose. Con la que puedes enf3rmar e incluso morir a pesar del p1nchaz0.
Con muertes provocadas por estas v4cun4s por encima a 50.000 en todo el mundo (reportadas y notificadas en EEUU, UE y REINO UNIDO, solamente).
Sigamos creyendo que la ciencia (incluida la bigf4rm4) vela por nuestra salud.
Sigamos creyendo al «Dios TV» y a «papá G0b1ern0», que nos dicen qué debemos hacer para proteger nuestra salud y la de nuestros seres queridos, en todo momento del día.
¿Sabéis quienes andan detrás de éstos? Pues los mismos que están en los consejos de administración de las principales industrias f4rm4céut1cas o grupos audiovisuales nacionales, a nivel mundial.
Sigamos yendo a la iglesia, sinagogas, santuarios, templos, a misas, comulgando, adorando a nuestro Dios, mientras tanto –para salvar nuestra alma-, obviando cuánto sucede verdaderamente en el mundo, desde que se declaró esta p4nd3m1a y no destapándolo. Que una v4cun4 y no una enf3rm3d4d, está provocando la mu3rt3 a cientos de miles de personas en todo el mundo.
Somos EGOS encarnados, que deambulamos en esta película cual zombies sin sentido, ni arraigo espiritual, en este mundo vejado y ultrajado con este maléfico cuento chino que nos hemos y seguimos tragando.
Somo esclavos de un Nu3v0 Ord3n Mund14l, donde obedecemos ciegamente cualquier imposición dictada a través de informativos, sometidos por miedo a morir y a enfermar.
Estamos abducidos.
Somos víctimas de protocolos y más protocolos carentes de coherencia y sentido.
– Hacemos buenas obras.
– Rezamos.
– Vamos a cultos religiosos.
– Nos amamos y respetamos.
Pero verdaderos seres espirituales y amorosos, en consciencia, reconozcámoslo, no somos. Pues no miramos por el bien común, porque no ahondamos en el conocimiento de la verdad, porque no queremos indagar cuánto hay de cierto en lo que nos venden a diario en TV y en la prensa escrita acerca de esta p4nd4m1a.
Porque no velamos por la seguridad de los demás, por proteger su salud verdaderamente.
Porque realmente no nos importan los demás, porque anteponemos nuestra propia protección a la de cualquier otra persona, porque antes nos protegemos nosotros y luego ya los demás si acaso.
Porque espero que me llegue (a mí) el turno para el siguiente p1nch4z0.
Todos hemos conocido casos de allegados, familiares, amigos que han pasado la enf3rm3d4d. Antes de las v4cun4s y después de inyectarse éstas.
Si desgraciadamente tenemos conocimiento de algún fallecido cercano con/por C0v1d (que esta incógnita aún no está despejada), es una terrible pena y lástima su ida.
Todos somos conscientes que la mayor parte de estos enf3rm0s pueden haber tenido, en su cuerpo, a la par otras dolencias, patogenicidades o enfermedades previas (influencia de edad o comorbilidades incluidas) al ser diagnosticados de C0v1d, que han podido potenciar la respuesta grave de dicha enfermedad, que en la mayoría de las ocasiones hubiera pasado por una simple gripe.
Todos sabemos que un test PCR no puede ser considerado como prueba fiable para detección de ninguna enfermedad llamada C0v1d-19, pues si no existe aislamiento y purificación del virus S4rs-C0v2 -causante de la misma- ¿cómo puede ser que un resultado P0sitiv0 + sea considerado como válido para decirnos que estamos cont4gia4d0s y enfermos de dicha enf3rm3d4d? Y ¿cómo puede ser que se siga utilizando dicho instrumento o test de antígenos para su diagnóstico y cribado masivo?
¡Nuestra alma va camino al infierno y no nos estamos dando cuenta!
Como seres espirituales, con alma, no podemos consentir más engaños y más muerte asociada a la v4cun4c1ón.
No podemos consentir que se inyecte estos experimentos en menores, en niños pequeños y ya pronto hasta en recién nacidos, porque no existe necesidad ni protección real al inyectarnos.
Porque es mayor el riesgo –para la mayoría de la población– de inyectarse, que de contagiarse de la enfermedad.
Y en sede parlamentaria se ha vuelto a incidir en el asunto. Ya de manera pública y oficial.
¿Sabéis qué consecuencias va a tener esta p4nd3m1a en el mundo?
¿Sabéis dónde va a quedar el nivel de consciencia de la humanidad si todos nos sometemos a este experimento genetista y genocida mundial?
¿No veis cuál es el propósito de toda esta p4nd3m1a?
Reaccionemos por favor.
¡El v1rus es la tele!
El miedo es lo que nos está dominando a todos y por miedo se han cometido auténticas atrocidades en el pasado.
- Alemania: nacismo y exterminio de judios.
- Salem (en EEUU): caza de brujas (marzo de 1692 se iniciaron los trágicos juicios a las mujeres acusadas de brujería en un poblado de Nueva Inglaterra. Sin ninguna prueba, con testimonios arrancados bajo tortura, fueron condenadas cerca de 200 personas y 20 murieron ahorcadas).
- EEUU ataca a Irak: en virtud de unas supuestas armas de destrucción masivas de esta última, que nunca se demostró que existieran.
- …
Estamos viviendo una Guerra Mundial, la tercera, en la que para morir no hay que portar armas, tan sólo salirte del discurso oficial y ya estás muerto en vida. Condenado al ostracismo y desprecio social y colectivo. Al señalamiento y aislamiento. No pereces corpóreamente, pero sí «álmicamente».
Pongámonos en la fila de la masa obediente y sigamos acatando las recomendaciones que nos dictan por nuestro bien.
Sigamos adelante, rellenando (con pautas de v4cun4c1ón y refuerzos) un certificado de pase, cual judíos de la Alemania nazi de mediados del Siglo XX, para conservar derechos y privilegios.
Nos dividen a unos contra otros.
¿No os dais cuenta?
Vivamos con alegría y fe lo que nos está tocando vivir. Pero eso sí, sin miedo.
Abramos nuestro corazón a la esperanza y oremos porque esta dictadura sanitaria y económica –mundial– (crisis unidas) acabe de una vez por todas, como acabó en su día la mentira de la gripe aviar, la colza o la historia del VIH.
