«El miedo»
ese poderoso e invisible enemigo
El miedo es el arma más poderosa que puede ser usada contra las personas.

Miedo tendente a cuestionarnos interiormente el perder:
familia, trabajo, salud, bienestar financiero/emocional, seguridad, … ejercicio de control realizado por pequeños grupos o grandes estamentos.
Está demostrado.
Se utiliza para el control colectivo poblacional e individualmente contra individuos concretos, aunque la inmensa mayoría de personas ni se percate (en toda su vida) de la sutileza de cómo se hace uso de este control sibilino. A través de la manipulación mental y emocional. Los gobiernos y las empresas lo saben de sobra.
¿Cómo se usa el miedo como herramienta para controlar a los individuos en masa?
Siendo sometidos a cada instante, por medios o canales oficiales de información a noticias sobre un mono tema (político, social, sanitario,…). Como seres individuales dotados de cuerpo, mente y alma vemos y oímos noticias diarias, seguimos, sin ser conscientes ni cuestionarnos lo más mínimo el discurso global (el que todos tenemos integrados en nuestro interior, por la infoxicación a la que estamos sometidos). Agravado todo por el uso permanente de internet (smartphones, tablets, ordenadores, …) al alcance de nuestras manos y ojos ¡todo el santo día!

Decía Göbbels (ministro de Propaganda alemán de Adolf Hitler) que «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»
La inmensa mayoría de las personas que conocemos, no se cuestiona nada de cuanto oye, escucha, ve en informativos, programas de TV, …
Simplemente acata el discurso oficial y sigue a pie juntillas lo que se dicta. TODO ES VERDAD. Aunque pueda ser malo para su salud, para la de su familia y para el resto de población.
Cual luciérnaga que va hacia la luz, nos cegamos y cerramos en banda ante lo que pasa ante nuestros ojos y escuchamos. Sin que verdaderamente pueda llegar a SER REAL, cuanto dicen, nos muestran o nos informan.
Y no sintamos que sólo afecta a personas poco formadas o estudiadas, sino que de igual modo está afectando a profesionales sanitarios (personas tituladas en universidades y con miles de horas de profesión), a periodistas, abogados, líderes de audiencia, …
¿Por qué? Por miedo.
Un miedo irracional, instaurado en el subconsciente, el más sutil y poderoso. Miedo a salirse de lo que el resto del mundo está haciendo. Miedo a enfermar, miedo a represalias, miedo a multas, a la coacción, …
Es más fácil estar alienado con lo que la mayoría hace, que despertar y darse cuenta de cada actuación o paso que damos en la vida, en consciencia, atendiendo a la Ley natural y la Verdad, aunque pueda ser fuera de lo que «todos hacen» porque es la NORMA. Da miedo ser disidente o no permisivo con según qué actos y aconteceres y mucho más, pensar por nosotros mismos.
Creemos hacer las cosas por convencimiento, porque somos maduros intelectualmente y sabemos lo que es bueno para nosotros. E incluso si hacemos lo contrario, también tenemos miedo: A ser cuestionados como subversivos, a ser señalados (como raros, idos, enajenados, …) anti tal o cual dictado que TODOS SIGUEN, …
«Todo tiene un por qué y un para qué. Nada es fruto de la casualidad, sino de la causalidad»
expone Emilio Carrillo en su libro «Consciencia«.
Todo lo percibimos desde el plano mental, físico y emocional.
Todos estamos sometidos a una dicotomía y dualidad constantemente. Blanco o negro, este equipo o este otro, este partido político o este, veo siempre esta cadena de televisión o esta otra,…
Estamos recibiendo mensajes de manipulación constantemente y no despertamos. Hacemos lo que dice el televisor, porque «ha salido en la tele, lo han dicho allí«.
¡Ojo! Existe un virus. Indudablemente. No podemos negarlo. Pero es cuestión de analizar la situación siempre con perspectiva.
Es hora de DESPERTAR nuestra CONSCIENCIA y darnos cuenta hacia dónde vamos, qué estamos haciendo como borregos todos/as.
Nuestras decisiones no sólo nos afectan a nosotros como individuos unívocos, sino a nuestros hijos, familia y resto de vecinos, y por ende, al resto de la humanidad.
Espero que no sea tarde y podamos coger las riendas de nuestra existencia, DESPETAR EN CONSCIENCIA, si no, otros ya lo están haciendo y somos cómplices de ello. Subrepticia, superflua y sutilmente, cual mirada hipnótica, nos están inoculando un veneno que en poco tiempo veremos sus efectos sobre personas de nuestro entorno, si es que no lo hemos visto ya y sobre nosotros mismos.
Nos van a hacer pelearnos y llevarnos mal unos contra otros. Dentro de familias. En los trabajos. En transportes urbanos, en tiendas, … Perderemos amistades. La pretensión es; tenernos todos en un mismo bando y los que estén en el otro (opinan de manera contraria), pues recibirán recelo, reproches y aislamiento social.
Vamos camino de un periodo muy complicado a nivel financiero, económico, social, sanitario y moral.
Por muy ingenuos que seamos, a ninguno nos es indiferente el poder fáctico que ejercen sobre la población los medios de información oficiales, auspiciados con suculentas subvenciones estatales, promovidas por grandes empresas que facturan millones y millones de euros anualmente. Las mismas farmacéuticas y laboratorios que diseñan las inoculaciones y cualquier medicamento financian a la sanidad pública y privada, para que las administren a diestro y siniestro.
La realidad que conocemos no es sino fruto del visionado constante e intermitente de informaciones (es decir, DATOS) que percibimos a través de nuestros sentidos (vista, oído) y nuestras emociones.

Contra todo pronóstico, la inmensa mayoría de la población sigue a pie juntillas cuanto ve, oye en TV. No cuestiona nada de esa «realidad» que aparece ante sus ojos.
Así logran su objetivo. Forma parte de un plan diseñado por gente con mucho dinero (sólo eso) a la que interesa un nuevo modelo de vida global en la tierra, en la que sobran (para sus planes) millones de personas improductivas (gente anciana, desempleados, enfermos crónicos, …).
– Crean artificialmente un virus y dejan que se propague a nivel mundial. Virus o mejor dicho «nueva enfermedad» que en la mayoría de los casos pasa por ser como una gripe moderada.
– Organismos internacionales de Salud, declaran una pandemia global mundial.
– Se cierran aeropuertos, se impide viajar entre distintos paises.
– Anuncian medidas restrictivas de derechos individuales y colectivos en todos los paises. ANTI CONSTITUCIONALES. Control poblacional.
– A nivel empresarial se acuerdan vías de reducir contratos (costes laborales y de seguridad social) mediante reducción de jornadas laborales y sueldos (ERTES). Control de trabajo.
– Control de los negocios, al dictaminar quienes pueden o no abrir y los horarios de apertura y cierre, llevando en muchos casos a echar el cierre de por vida.
– Obligación de llevar puesta de manera permanente una mascarilla, en el trabajo, escuela, transporte urbano, … que según la OMS sólo debería llevan quienes estén contagiados y que nos hace respirar nuestro propio dióxido de carbono constantemente, perjudicando nuestro sistema inmunitario. Imposición de control social. Provocando merma en nuestro sistema inmunitario al producirse hipoxia e hipercapnia.
– Creación de pruebas de diagnóstico rápido (PCR) que aseguran son infalibles para detectar positivos por el virus. Y todo el mundo es sospechoso de estar contagiado porque puedes ser «asintomático». El enfermo asintomático es un oxímoron (no existe). De toda la vida de Dios, el cuerpo actúa avisándonos de todas las enfermedades mediante síntomas (dolores musculares, fiebre, …) Miradas recelosas de unos contra otros (sanos y saludables) por cuestionamientos de tipo: «Esta persona no trae mascarilla puesta y me puedo contagiar y después yo a mi familia» «Aquí no puede estar, que se vaya».
– Niños a la escuela con mascarilla, profesores, … ida y vuelta a casa. Tutorías por video llamada, … aprobado general en proyectos educativos.
– Ante el menor síntoma de estar contagiado, PCR (+) y a casa. Cuarentena, no sólo el contagiado sino los allegados. Aislamiento (15, 10 días, ahora 7), control por el ejército de cumplir la medida y nueva prueba PCR para salir de dudas de estar sano o no y vuelta a la «vida normal».
– Impedimentos para ser atendidos sanitariamente en centros de salud. Por miedo a contagios, los propios sanitarios sufren miedo y no ejercen su labor como debieran, sino angustiados y provistos de sistemas de protección que les hace enfermar (no sólo por contagio de virus), sino de ansiedad, depresión, …
– Las noticias (TV) hacen a diario un discurso repetitivo plagado de propaganda sobre la vacunación venidera. Simpáticas y agradables presentadoras insisten por parte de las cadenas, que al llegar las vacunas (auspiciado por informes de políticos y comités expertos) acabará todo. Será la SALVACIÓN.
– Citación por edades (planificación metódica y por colectivos y tandas de edades) para la vacunación y recaptación vía mensajes y llamadas cuando no persuasorias insistentes a los que no acudan a la llamada/cita.
– Relajación de medidas de confinamiento y estado de alarma en verano, para luego empezar a dispararse los contagios y poder culpar a los jóvenes y adolescentes (que ya no están en las escuelas, institutos y universidades) y que se tornan en los más contagiadores y por ende, es necesario que también se vacunen.
– Consistentes noticias (bien subvencionadas) sobre brotes nuevos, variantes, cepas, que se dispersan por doquier y que resulta son provocadas por quienes no han sido vacunados (personas que deciden voluntariamente no hacerlo, los jóvenes, adolescentes, niños) y por tanto, se propaga que esta es la nueva realidad y para paliar sus efectos, TODOS ÉSTOS han de vacunarse, SÍ o SÍ.
– Se crea un Certificado de vacunación que reflejará si estamos o no vacunados y quien no lo esté perderá derechos. No nos obligarán (saben que no pueden hacerlo, tendrían que asumir las consecuencias de los efectos adversos), pero en cierto modo (de manera torticera y subliminal) lo están haciendo. Nos inducen a ser más y más los inoculados en pos de la solución del problema vírico. Nos incluirán en listas de vacunados y no vacunados, logrando que se estigmatice a quienes libremente decidan no inocularse.
– Una norma estatal nos dice que podemos quitarnos la mascarilla en la calle y siempre que se cumpla el famoso distanciamiento social de 1,5 m. Llega el invierno, Navidad y cada CC.AA. legisla y restringe la libertad de ir sin ella por la calle, durante varias semanas, imponiéndola de nuevo en cualquier momento estando fuera de nuestro domicilio.
Con 37,7 millones de españoles vacunados. Un récord (¿cómo no ser parte de esa generosa y alienada cifra?) ¡Vamos! que ahora ya sí que sí, estamos llegando a la inmunidad de rebaño.
El discurso OFICIAL es siempre el mismo:
Las vacunas C0V1D-19 son seguras y efectivas .
Todas las personas mayores de 12 años y a partir de 5, son elegibles para recibir una vacuna COVID-19 gratuita.
Las noticias son siempre las mismas:
Más de 3.300 millones de personas ya tienen la dosis completa en el mundo.
España, inmersa en la sexta ola de C0v1d, centrada en los jóvenes, aún sin vacunar o mayores de edad o en los niños pequeños a partir de 5 años. La incidencia acumulada a nivel nacional alcanza los 118 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días.
Datos que alarman a los gobiernos autonómicos.
Sin cuestionarnos que no todos los que reciben la vacuna quedarán inmunizados y mucho menos de manera permanente, sin llegar siquiera a esa hipotética inmunidad de rebaño, NUNCA, JAMÁS se llegará.
Habiéndose reportado efectos adversos post vacuna y en MUCHOS casos (miles en todo el mundo según VAERS-) muertes. Con reportes inferiores a un 10%.
Ya nada nos sobrecoge
Tweet
El mundo supera los 5,31 millones de personas fallecidas (cifras oficiales dictaminadas con informes médicos) por (muertos «con») un virus (artificial y manipulado por hombres -dicho por muchos expertos en virología e inmunología de todo el planeta, nada de saltos de murciélagos o pangolines al ser humano). Defunciones certificadas por médicos; «muertos tal vez «CON» el virus SARS-COV2, «NO a causa de tener el virus» y con el aval de una PCR como mejor garantía del contagio y causa de la mortalidad. Da igual patologías previas.
Abramos los ojos y todos nuestros sentidos.
Si tienes algún médico o sanitario en tu familia que te diga realmente el número de muertos diarios que ve ante sus ojos relacionado con este bichito.
El Centro de Control de Enfermedades de EEUU sostiene que «solamente el
6% de las muertes por Covid-19 no están asociadas con otras enfermedades«, y aclara la OMS que “… el estimado de mortalidad por influenza no toma en cuenta muertes asociadas con otras enfermedades, como problemas cardiovasculares, que podrían estar relacionados con influenza”.
O sea, se puede pensar que el 94% de los fallecimientos tienen que ver con patologías previas preexistentes en los casos de muerte «CON» el virus.
Si extrapolamos cifra, serían aproximadamente 270.000 decesos provocados por este virus a fecha reciente.
Cada año “La OMS estima que la influenza «GRIPE» estacional causa entre 290.000 y 650.000 muertes en todo el mundo, cifra que -en su menor estimación- estaría por encima de las muertes que se han «confirmado» por Covid-19″.
No es de sorprender la pasividad y la desconexión emocional ante tal avalancha de casos. MILLONES DE ALMAS desencarnadas.
Sin embargo, cada año fallecen por desnutrición millones de niños y tampoco es que hagamos nada contra ello. No nos inoculamos ninguna inyección para hacernos inmunes a ese dolor por tantas pérdidas de vidas. Según Naciones Unidas, en el mundo mueren 24.000 personas de hambre, o por sus causas relacionadas, cada día. O sea, 8.760.000 cada año.
Contra esto sí que verdaderamente estamos INMUNIZADOS

La cifras nos suenan como si fuesen pavos acinados, engordados y exterminados en mataderos. No nos afecta lo más mínimo. A estos últimos nos los comemos en finas lonchas, a las personas se les entierra y para adelante («el muerto al hoyo y el vivo al bollo«).
Están consiguiendo la deshumanización de todas las personas. La eliminación del alma de cada ser humano.
Vamos camino a un abismo de oscuridad manipulativa de nuestra alma indescriptible. Y TODOS somos cómplices y responsables de perpetuar este camino.
Hemos cumplido medidas de confinamiento, hemos aplaudido en balcones, hemos trabajado a diario con mascarilla, guantes, geles hidro alcohólicos, hemos dejado de visitar a nuestros abuelos, de besarnos, acariciarnos, hemos dejado de viajar, desinfectado todo lo que de fuera entraba en casa, …
y ¿acaso vamos a cuestionarnos después de todo lo vivido, que la vacuna que nos han fabricado en TIEMPO RECORD (11 meses) no es buena para nuestra salud?
Por supuesto que NO lo haremos. ES BUENÍSIMA. ¡Aquí mi brazo! ¡Pínchame yá!
Coherencia absoluta y solidaridad con el prójimo (ironía).
Nuestros dioses y salvadores (EL ESTADO) van a salvarnos.
Estamos lobotomizados. Hemos hecho lo que decían que había que hacer. No nos hemos cuestionado NADA. Hipnotizados.
EL ESTADO como tal no existe. Es una entelequia. Es inmaterial, no posee un NIF, ni tiene personalidad jurídica, ni posee capacidad alguna para decirnos qué hacer con nuestra vida en consciencia. Son hombres y mujeres protegidos por el poder emergido de sistemas electorales en los que los vecinos son llamados a expresar su parecer o sentir sobre determinados programas, en base a sus creencias, expectativas presentes y futuras y que permiten mantener ese SISTEMA viciado, corrupto y maniqueísta. Existen las Administraciones Públicas, cada cual con su Número de Identificación Fiscal, que prestan unos servicios concretos a la ciudadanía.
Lo que dicen y hacen los políticos, siguiendo instrucciones de Lobbies monetarios y financieros, se plasma en Leyes, Decretos, Ódenes Ministeriales, Reglamentos, … de obligado cumplimento por los ciudadanos. Y en base a su cumplimiento o no, se imponen sanciones o medidas coercitivas (como privación de libertad), con la inestimable colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de papá (ficticio) Estado. Todo siguiendo lo que se conoce como el «Contrato Social».
Y de ahí no nos vallamos a salir. No vaya a ser que nos castiguen.
Es hora de DESPERTAR, de darnos cuenta que todo lo que está sucediendo tiene un POR QUÉ y un PARA QUÉ. Lo llevan haciendo años y años, pero ahora con esta pantomima de la pandemia (mundial) es mucho más grave y evidente.
Todo lo relacionado con este virus está orquestado para (tras dejarnos convencer por el discurso del miedo y la hipotética salvación vacunal) someternos a un experimento a nivel mundial. No se salva ningún país. Alguno se opone abiertamente a la inoculación (como Francia por ejemplo, donde más del 40% de la población piensa que las vacunas no son seguras) o países africanos, donde casualmente varios presidentes que se han opuesto abiertamente a vacunar a la población han fallecido de repente.
Tras la v4cun4c10n global vendrán más restricciones y actos debidos hacia el Estado. Inoculaciones permanentes, renovación de pases sanitarios, minoración de derechos y libertades individuales, …
Tenemos que estar seguros que Dios, la Naturaleza, no permitiría una barbarie sobre la humanidad. Ya el hombre por sí sólo es capaz de las más desastrosas calamidades contra sí mismo. Ahora lo estamos viendo, sintiendo, viviendo.
¿Seguimos los dictados del hombre o de Dios?
Tengamos fe en que todo pasará.
Cuanto es dictado en orden a establecer actuaciones (en sanidad, infraestructuras, fiscalidad, educación, trabajo, …) tiene su durabilidad en el tiempo. Y nada es eterno. Son sólo leyes, decretos, órdenes, … con reflejo en papel con fecha de inicio y vencimiento. Detrás de cada firma estampada en un papel, hay personas humanas.
Vendrán más.
El universo y maremágnum legal en el que vivimos (imbuidos todos bajo su «amparo y protección») hace imposible a la población estar dentro de «la Ley» –es decir cumpliendo todo al pie de la letra– y ya se sabe que el desconocimiento de la ley no nos exime de su cumplimiento.
¡Respirad tranquilos!
Meditad
Todo está firmado, y quienes ponen esas firmas en esos dictados son conscientes de los efectos de llevar a cabo planes (sean buenos o malvados para la población) que afectan a cientos de miles, millones … de personas en el mundo.
Nadie puede jugar a ser Dios, por muy poderoso que se sienta o crea.
Podemos estar seguros que todo lo que estamos viviendo pasará.
No tengamos miedo y actuemos en consciencia. No estamos sólos ni abandonados. Dios está con nosotros. El Bien puede siempre contra el Mal. No os quepa dudas.
Y recordad que cuanto está sucediendo, ya sucedió antes. (Gripe española de 1918, Gripe aviar de 2009, VIH Sida, Aceite de colza,…). Indagar un poco qué ocurrió entonces, cómo se originaron y cómo acabaron.
La historia vuelve a repetirse.
Es hora de soltar el miedo. De abrir los ojos y quitarnos la venda. De no dejarnos manipular tan vilmente. No lo digo yo, lo dicen miles de expertos en la materia (virólogos, inmunólogos, médicos, …) que ven en todo lo acontecido un plan mundial de consecuencias incalculables.
Ya tenemos la imposición de la vacuna a los menores de edad. ¿A ver qué decisión toman ahora los padres? primeros interesados en la salud de los hijos.
¿Qué haremos? A vacunarlos cuanto antes, ¿verdad? Papá Estado nos protege.
¿Estáis seguros que vuestros hijos menores de edad e incluyo mayores -su sistema inmunitario, sano en la mayoría de los casos- necesita una vacuna experimental, no aprobada como tal sino por vía de emergencia sanitaria -cual si de una situación de guerra se tratara-?
¿No os cuestionáis qué contienen las vacunas? ¿No os da qué pensar por qué motivo todo lo acontecido desde enero de 2020, lleva un camino único mediático y sistémico dentro de la creencia que sólo un pinchazo nos hará salvarnos del contagio?
Hay millones de personas en el mundo que no están de acuerdo. Si opináis distinto al grupo, sólo corréis el peligro de «Ser libres» y «auténticos». NO TENGÁIS MIEDO. La vida no acaba por no seguir los designios impuestos por entes muy organizados y que desean el control poblacional.
Sé que es muy difícil salir de una manada. De un grupo que os da protección (idílica y ficticia). Que es muy complicado pensar diferente. Pero, en consciencia,
Los que están recibiendo las vacunas, sin consentimiento informado en la mayoría de casos, están sufriendo efectos adversos frecuentes. ¿Nada de esto os hace pensar?
La tecnología 5G está por activarse.
Dicho por presidentes nacionales (Chile, Reino Unido, …): la activación de las antenas 5G podrá incidir de algún modo sobre nosotros, en modo de control emocional, anímico, pensamientos, sueños, … y sobre nuestro organismo.
Puede que os suene a chino, a conspiranóico, a negacion1sm0, cuanto aquí se comparte, pero sólo tiene una intención. Despertar vuestra consciencia y que penséis, investiguéis y actuéis conforme a ella.
Si no lo hacemos (tal vez) es porque
