Nos preguntamos hasta dónde va a llegar esta absurda guerra existente (con tintes de ingeniería social), contra la humanidad, por cuestión de ese puñetero bicho ¿chino? bien insertado en la población –informativamente hablando-.

¿A dónde nos han querido llevar desde el inicio?
¿alguien lo sabe?
El cerco de unos contra otros. V4cun4d0s contra no V4cun4d0s . Los que llevan m4sc4r1ll4s, contra los que no llevan … y viceversa.
No veíamos tanto celo de ir unos contra otros, cuando por ejemplo, aún no existía en España ley antitabaco y tragaban millones de personas de manera pasiva humo en restaurantes, bares y espacios cerrados (y abiertos por supuesto), provocando enfermedades diversas de forma pasiva.
Más de 1.200 personas caían cada año muertas en nuestro país por el deseo de fumar de otros y su libertad de hacerlo libremente en el espacio, tiempo y sin restricciones, cuando les apetecía, poniendo en riesgo la salud ajenas. Miles de enfermedades asociadas al humo del tabaco.
¿Dónde queda el respeto y el derecho a decidir libremente ahora de qué hacer en salud respecto a esta cuestión mundial de esta mal denominada «oficialmente» p4nd3m14?
Antes nadie miraba por la salud de los no fumadores. Se generaba enfermedades que había que tratar en hospitales. El coste era algo asumido para el gobierno de turno.

Pero claro, el derecho a la información (coartado muchas veces a quienes opinan distinto de los relatos oficiales) preeminente en las TV «oficiales» y medios auspiciados con fondos públicos es hoy un arma de extorsión masiva y convencimiento psicológico a través de la inducción de miedo global e interconectado.
«Lo han dicho en la tele» escuchamos decir a unos y a otros ante cualquier cosa que tenga que ver con el bicho, sin cuestionarnos a priori su idoneidad o veracidad.
¿Somos todos #borregos?
¿o qué?
Creemos TODO lo que sale en la TV.
¿Dónde queda el discernimiento, el razonamiento y la cordura? ¿Y la coherencia?
Cuando se insiste por parte de organismos supranacionales, 0MS de turno y gobiernos nacionales en que su solución salva vidas, tenemos que tener por seguro que lo que están salvando (y llenando) son bolsillos.
Jamás existió un comité de expertos en nuestro país.
El gobierno español reconoce que no tiene evidencia del aislamiento, purificación ni secuenciación de ese bicho ¿chino?
⚠️«… no solo reconoce no tener el virus ni aislado, ni secuenciado, ni purificado el Ministerio de Sanidad. Es que la propia 0MS reconocía ya en enero de 2021 que la secuenciación que se estaba utilizando se había hecho a través de un programa informático que, lógicamente, no tiene que ser, ni mucho menos, real.⚠️
Es decir, se ha estado confinando y tomando decisiones políticas y sanitarias (bajo estados de alarma inconstitucionales), como la v4cun4c10n, sin tener confirmado contra qué se estaba luchando ciertamente.
Se ha estado y se está haciendo todo eso en función a una simulación realizada por ordenador.
Todo muy “científico”.
Si señor.
Que después tengamos que estar aguantando a los supuestos “expertos” contándonos milongas y creyéndose por encima del bien y del mal, no solo es escandaloso, es incluso criminal.
Pero no pasará un sólo día en que sigamos creyendo que para salvar nuestra vida y no enfermar es necesario que TODO el mundo se pinche estas mal llamadas «v4cuna5», que NO LO SON.
Son sólo un producto experimental probado globalmente en TODA la Población Mundial.
Nos han metido tanto miedo en el cuerpo que todos hemos aceptado (TRAGADO), sin cuestionarnos nada, que nos protegería, cuando no es cierto.
Podemos contagiar igualmente que una persona no v4cun4d4 a otras personas. A familiares, a amigos.
El bicho no es la verdadera enfermedad. Dicho por científicos (virólogos, biólogos, médicos de todo el mundo -que no verás en TV-). La verdadera enfermedad está en la v4cun4c10n, que está causando enfermedad grave y muertes por todo el mundo. Causa y origen de las múltiples variantes habidas y por haber. La última: #Ómicron.
Creemos ver la realidad y que todo lo que hacen las autoridades y nos cuenta la televisión es por nuestro bien, pero desgraciadamente no es así.
«Quién tenga oídos que oiga, quién tenga ojos que vea».
Todo el mundo está yendo hacia un mismo sitio, remando en una única dirección. Es lo que nos hacen creer. Falso
Los hospitales están saturados. No es cierto.
Los jóvenes y niños no vacunados son los responsables de los aumentos de positivos. Falso.
Si acaso en España ha habido algún momento de desbordamiento en este más de año y medio de p4nd3m14, en temas sanitarios, fue al inicio de llegar la avalancha de casos en febrero-marzo/2020. El desconocimiento y pavor era tal que hubo que actuar como si de una situación de guerra se tratara.
Hay que precisar que en aquella fecha (marzo de 2020) fallecieron miles de ancianos en residencias. Que posiblemente se juntaron la gripe invernal 19/20 y esta ¡¿nueva enfermedad?! por este nuevo bicho. Amén de los protocolos nefastos de tratamiento hacia los contagiados, que provocaron miles de muertes prematuras. Intubación protocolizada que quemaba los pulmones de los enfermos y los condenaba a una muerte segura.
Se actuó así porque se alertaba televisiva e informativamente en todos los medios de información que lo que se veía venir iba a ser desastroso mundialmente.
Hay que aclarar que en invierno de 2020/2021 no hubo muertes declaradas que se achacaran a la gripe estacional anual. Si acaso pudieron contarse con los dedos de las manos. Todas las cifras hablaban que morían de la nueva enfermedad china.
En 2020 no había necesidad de v4cun4c10n en jóvenes y menores de edad.
En febrero-marzo de 2021 comienzan a poner estas v4cun4s y al llegar el verano se disparan los casos de nuevos p0s1t1v0s.
Curiosamente, a través de los medios de información se insiste que «hay que coger a los jóvenes y niños y v4cun4rles» pues son los casos de los nuevos c0nt4g10s.
Además de ser los responsables de las nuevas v4r14nt3s y c3p4s nacidas con mayor virulencia.
Pues ya estamos todos v4cun4d0s.
¡ya no hay nada que temer!
Ah! No. Claro llevan un control de quienes sí y quiénes no.
Pues cuidado que vamos camino de otra ola, así que a tirar de listado porque los c0nt4g1os vuelven a subir y es por culpa de gente sin la v4cun4. ¡Curioso!
Este verano se hablaba de quinta ola, de cómo de saturados estaban los hospitales y ¡qué casualidad! resulta que más de un 60% de personas ya teníamos puesta la pauta de v4cun4c10n completa.
Sin embargo no paraban de aumentar las cifras de p0s1t1v0s al bicho.
Los aumentos de p0s1t1v0s en verano se debieron en gran parte a las personas ya v4cun4d4s. A más población inyectada mayor número de ingresos hospitalarios. Es tan simple como a mayor número de PCRs mayor número de p0s1t1v0s.
¡Fácil de comprender!
¿No entendemos que la v4cun4 no inmuniza y que podemos contagiar al igual que los no v4cun4d0s al resto de la gente?
¿Conocemos las miles de muertes notificadas oficialmente a causa de estas v4cun4s? ¿Y los miles de efectos adversos provocados en pacientes sanos antes de la inoculación?
¿Vemos con normalidad que todas las cadenas de televisión tengan un mismo discurso al respecto de la p4nd3m14 y que no haya existido en ningún momento debate científico abierto sobre todo lo que está ocurriendo a colación del bicho? C0nf1nam1entos, m4sc4r1ll4s, v4cun4c10n, p4s4p0rt3 sanitario, …
¡Por favor! Es una guerra mundial en la que para sobrevivir hay que aceptar la sumisión, la tiranía y la esclavitud de las imposiciones de las autoridades de turno.
¿No os parece extraordinario que los campos de fútbol se llenen de gente, cada semana, hasta arriba y que nunca se hable de br0t3s, c0nt4g10s masivos en ellos o en eventos culturales como cine, conciertos o teatros? Y sin embargo cada dos por tres te señale la TV que han cerrado una escuela, instituto o guardería en tal o cual pueblo por un c0nt4g1o de varios niños en un aula.
Los niños –en edad escolar– y adolescentes y jóvenes en institutos o universidades, son los verdaderos héroes de esta pl4nd3m1a. Soportando a diario sobre su boca y nariz unas m4sc4r1ll4s que les impiden respirar con normalidad, debiendo llevarla puesta hasta en los patios de recreo.
Sin existir una norma que obligue a ese protocolo dictatorial. Sólo siguiendo recomendaciones sanitarias. A su vez basadas en órdenes que vienen de g0b13rn0s y planes y agendas globalistas.
¿Hasta dónde seremos capaz de tragar tanta nefasta información? o ¿sólida información?
En el discernimiento de una u otra interpretación, puede estar nuestra verdadera libertad.
Si no lo hacemos, cuestionémoslo, es porque
